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Consejos Mujer

 

Cada mujer atraviesa diferentes etapas durante su vida en las que varía el pH de su zona genital, por lo que en tu higiene íntima es importante que se empleen productos específicos que no alteren dicho pH. Teniendo en cuenta las siguientes características relativas a la higiene de la  zona íntima a cada edad se evitarán muchos problemas.

 

Niñas:

Hay que dar una educación específica a las niñas, ya que estas normas de higiene les serán útiles en la vida adulta.

Algunas veces las niñas, debido a que la higiene al ir al baño no es correcta, como el uso del papel higiénico de atrás hacia delante, se pueden provocar una infección denominada vulvovaginitis infantil, en la que hay picores, escozor, rojez e inflamación.Esta infección ,  que se caracteriza por la aparición de flujo que despide un olor desagradable (ademas de otros síntomas locales como inflamación, escozor, picores, etc..) está relacionada con un tipo de bacterias que se encuentran en las hecces, peropueden alcanzar la vagina si se limpia la zona perianal de atrás hacia delante.

La vulvovaginitis también puede originarse por la proliferación, en determinadas condiciones, de unos microorganismo presentes en la flora vaginal.

Las recomendaciones sobre la higiene íntima de las menores son similares a las que deben seguir las mujeres adultas, especialmente el uso de productos específicos que no alteren el pH de la zona genital ni la flora vaginal, no utilizar esponjas, limpiar siempre de delante hacia atrás, y utilizar prendas interiores de algodón que permitan la transpiración.

El Ph vaginal de las niñas debido a que hay baja producción de estrógeno es básico  por lo que estarán indicados jabones íntimos de Ph 6.5

 

Durante el ciclo menstrual:

Durante la menstruación aumenta el PH íntimo (6,7), el aumento de humedad de la zona y el uso de compresas higiénicas durante demasiado tiempo seguido puede provocar la proliferación de infecciones.

Es por ello que es muchas veces es necesario aumentar la frecuencia de la higiene íntima, evitando además el olor desagradable.

Durante la menstruación, la zona genital se mantiene húmeda a causa de la sangre expulsada. Esto, unido a que el pH vaginal disminuye su acidez, puede contribuir a la aparición de infecciones en la zona, por lo que hay que extremar la higiene durante estos días y cambiar con regularidad compresas o tampones, incluso aunque la cantidad de flujo no sea muy abundante. De esta forma se impedirá, además, la formación de malos olores.

Durante el embarazo:

Es importante extremar la higiene durante el embarazo con el fin de evitar cualquier infección. La madre tiene que ser lo más limpia posible para evitar infecciones que puedan evitar al feto, el PH vaginal es más ácido (4,5-5). Aunque es más habitual que aparezcan picores que no implican expresamente infecciones.

Durante el embarazo la higiene íntima es todavía más importante, porque una infección vaginal puede afectar la salud del feto y aumentar el riesgo de aborto y de parto prematuro. El pH vaginal es más ácido de lo habitual en este periodo, lo que facilita la aparición de infecciones y puede originar molestias como picores e irritación. Una buena higiene, con productos adecuados, contribuye a evitar estas infecciones y a recuperar la flora vaginal tras el parto.

Menopausia:

Durante este periodo, el factor más importante es la disminución de estrógenos por lo que la mucosa vaginal es más fina y hay mucha menos secreción y más sequedad.

Algunas mujeres además tienen alguna perdida urinaria. Esto provoca una alteración del PH vaginal (7) y un aumento en la frecuencia de aparición de infecciones íntimas.

Los productos que se utilicen deberían ser específicos para que además ayuden a mejorar la hidratación de la zona.

debe prestar especial atención a la higiene íntima durante la menopausia, ya que el pH vaginal se encuentra alterado, y se produce un adelgazamiento de la mucosa de la vagina, que la hace más vulnerable a infecciones. Disminuye, además, la secreción de flujo, lo que se traduce en sequedad vaginal, que puede tener consecuencias como dolor durante las relaciones sexuales, y favorece también la aparición de infecciones.

En esta etapa se pueden producir pérdidas involuntarias de orina que provocan que la zona se mantenga húmeda. Por todo esto, es importante mantener unos hábitos de higiene apropiados, y lavarse una o dos veces al día, empleando productos específicos que no resulten agresivos para la zona genital, y contribuyan a calmar la irritación y los picores, además de hidratar la piel.